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PSICOLOGÍA INFANTIL Y ADOLESCENTES

Un espacio para comprender las dificultades de cada etapa y afrontarlas de forma diferente.

Cada etapa del desarrollo plantea retos y cambios que, en ocasiones, pueden generar malestar, dificultades emocionales, problemas de conducta o conflictos en las relaciones.
Mi objetivo es ofrecer una intervención adaptada a las necesidades de cada caso, teniendo en cuenta no solo lo que le ocurre al menor, sino también el contexto familiar, escolar y social en el que se desarrolla.
El trabajo busca comprender qué está ocurriendo, identificar los factores que pueden estar influyendo y desarrollar recursos que ayuden al menor y a su entorno a afrontar mejor las diferentes situaciones de la vida cotidiana.

¿Cuándo es el momento de consultar?

Motivos emocionales

Cuando observas que tu hijo o hija está más triste, preocupado, irritable o sensible de lo habitual, o cuando determinadas emociones parecen estar generándole un malestar que le cuesta gestionar.

Motivos conductuales

Cuando aparecen dificultades para gestionar el enfado, conflictos frecuentes en casa, problemas para respetar determinadas normas o cambios en la conducta que generan preocupación en la familia.

Motivos escolares

Cuando aparecen dificultades escolares que antes no estaban presentes o un descenso brusco en el rendimiento que genera preocupación en la familia o en el entorno escolar.

Motivos sociales

Cuando existen dificultades para relacionarse con otros niños o adolescentes, problemas de integración, conflictos frecuentes o situaciones que generan malestar en las relaciones sociales.

Cambios vitales

Espacio de apoyo para procesar situaciones de duelo, separaciones, mudanzas, llegada de nuevos hermanos u otros cambios importantes que están afectando al equilibrio familiar.

Cuando no sabes cómo ayudar

En ocasiones no existe un problema claramente identificable, pero los padres perciben que algo no va bien, que la convivencia se ha vuelto más difícil o que las estrategias que antes funcionaban ya no están dando resultado. Estos momentos también pueden ser una buena oportunidad para consultar y valorar qué está ocurriendo.

¿Qué podemos trabajar?

Comprender lo que está ocurriendo

Ayudar al menor y a su familia a entender mejor qué está pasando, qué situaciones generan malestar y qué factores pueden estar influyendo.

Gestionar emociones y conductas

Trabajar recursos para reconocer y expresar las emociones, afrontar situaciones difíciles y desarrollar formas más útiles de responder ante determinadas situaciones.

Mejorar las relaciones

Explorar las dificultades que puedan aparecer en las relaciones con padres, hermanos, compañeros u otras personas importantes para el menor.

Acompañar los cambios

Ofrecer apoyo ante situaciones como separaciones, cambios familiares, dificultades escolares, conflictos u otras circunstancias que puedan estar afectando al bienestar del menor.

Metodología de trabajo

Entrevistas iniciales

Comenzamos con una primera valoración para conocer la situación, comprender qué está ocurriendo y recoger la información necesaria sobre el menor y su contexto familiar. También concretamos con la familia cuáles son sus principales preocupaciones y qué objetivos puede tener el proceso.

Sesiones individuales

El trabajo se adapta a la edad, características y necesidades de cada niño o adolescente. En las sesiones individuales se pueden trabajar aspectos emocionales, pensamientos, conductas, relaciones y recursos para afrontar las situaciones que están generando dificultades.

Trabajo con padres y familia

Cuando es necesario, el proceso incluye sesiones con madres y padres para revisar cómo acompañar al menor, mejorar determinadas dinámicas de relación y encontrar formas de intervención que puedan aplicarse en el día a día. La frecuencia y el formato de estas sesiones se adaptan a cada caso.

Orientación Familiar

Cuando es necesario, el proceso incluye espacios de trabajo con madres y padres para comprender mejor lo que está ocurriendo, revisar cómo acompañar al menor y explorar formas de comunicación, límites y respuesta ante las dificultades del día a día. El objetivo es que la familia pueda contar con herramientas y una orientación adaptada a su situación.

¿Hablamos?

Si te preocupa algo que está ocurriendo con tu hijo o hija y quieres valorar si un proceso psicológico puede ser adecuado, puedes contactar conmigo y comentarme brevemente vuestra situación.

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